La FIFA plantea la venta de boletos en consonancia con las tendencias de diversos ámbitos deportivos y del entretenimiento, en ellas los ajustes de precios para optimizar las ventas y la asistencia y garantizar un valor equitativo de mercado.
La FIFA aplica precios variables y puede graduar los precios de los boletos durante las fases de venta en función de análisis de la demanda y la disponibilidad para cada partido. Sin embargo, la FIFA no va a aplicar un modelo de precios dinámicos para los boletos de la Copa Mundial de la FIFA 2026™, ya que los precios no se modificarán automáticamente.
La FIFA pretende alcanzar sus objetivos estratégicos optimizando los ingresos y favoreciendo la máxima asistencia. En ese sentido, FIFA considera que las adaptaciones del precio de los boletos ayudan a garantizar un valor equitativo de mercado para los partidos de la Copa Mundial de la FIFA 2026™. La FIFA es una organización sin ánimo de lucro, de modo que el 90 % de todos los ingresos que genera se reinvierten en el fútbol mundial, para respaldar el crecimiento de este deporte en todo el globo.